La Ayuda Mutua
- Juan Esteban Reyes
- hace 2 días
- 3 Min. de lectura
La Otra Ley de la Selva
En el mundo empresarial, solemos celebrar al "tiburón" para los negocios, al "zorro" que va un paso adelante o al "delfín" político que se mueve como pez en el agua. Hemos construido un pedestal para la competencia y el individualismo, creyendo que es la única forma de relacionarnos a nivel ecónomico. Sin embargo, el escritor francés Pablo Servigne, en su libro "La Ayuda Mutua" (2017) - traducido por el colombiano Alejandro Ballentine, pone sobre la mesa una verdad que el sistema económico vigente prefiere ignorar: la competencia es solo una de las tantas formas en que la vida se organiza, y es quizás, la más costosa y estresante de todas.
La biodiversidad de la naturaleza
En el mundo biológico existen al menos cinco interacciones, y solo una de ellas estimula la diferencia y la exclusión:
Simbiosis (mutualismo): interacción biológica entre individuos de diferentes especies en la que ambos se benefician.
Coexistencia: se refiere a la capacidad de dos o más especies de vivir en el mismo hábitat al mismo tiempo sin que una elimine a la otra por competencia
Comensalismo: es un tipo específico de simbiosis donde una especie se beneficia mientras que la otra no recibe beneficio/daño.
Depredación: interacción en la que un organismo (depredador) caza, mata, y consume a otro (presa) para subsistir
Competencia: relación en la que dos o más organismos luchan por el mismo recurso limitado (alimento, territorio, pareja) lo cual suele perjudicar a ambos al reducir la disponibilidad de recurso
De las 5 relaciones que se observan en el mundo biológico, la competencia es la única que estimula la diferencia y desestimula el vinculo. Lo parádojico es que los seres humanos encarnamos la ayuda mutua por naturaleza (ni siquiera podemos hacer fotosíntesis, dependemos de otros para existir), pero por otro lado "creamos" un sistema ecónomico que estimula la competencia y el individualismo.
El contexto y la relación "económica"
Cuando Darwin visitó el trópico de las islas Galápago se encontró con un entorno de abundancia donde la competencia era la relación dominante. Por otro lado, el naturalista Kropotkin observó que en las condiciones hóstiles y extremas de Siberia, la vida no compite sino que coopera. Por ejemplo, observó que las aves se movían en grupos y formaciones especificas para enfrentar los vientos de Siberia. Ambos observaron la naturaleza y llegaron a conclusiones diferentes.
Las observaciones de Darwin y Kropotkin se han utilizado como base para la formulación de pensamientos ecónomicos. Al margén de la discusión economica, es importante reconocer la biodiversidad de nuestro entorno para poder plantearnos preguntas incómodas. Por ejemplo, será posible que el sistema ecónomico actual sea el menos apto para nuestra supervivencia a largo plazo? somos conscientes del daño que nos causamos compitiendo todo el tiempo? Podremos celebrar la ayuda mutua, la cooperación y la simbiosis? Aprenderemos de los liquenes que son los verdaderos maestros de la supervivencia? Los líquenes son una simbiosis ejemplar entre un hongo y un organismo fotosintético y pueden durar más de 4,000 años !!!!
PD: Para que un grupo de personas tenga una cohesión importante deben existir 3 ingredientes: seguridad, igualdad, y confianza. ¿Si la competencia estimula nuestra diferencias, será entonces la NO COMPETENCIA lo que disminuiría la polaridad? ¿Si nuestra supervivencia se encuentra amenazada, por que seguimos celebrando el primer puesto a nivel acádemico, deportivo, etc?

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